bonsáis más fáciles de cuidar

Los bonsáis son unos árboles preciosos que, además, resultan muy entretenidos de cuidar y ver crecer. Algunas personas creen que son difíciles, así que hoy te presentamos los bonsáis más fáciles de cuidar.

Estos pequeños y preciosos arbustos necesitan cuidados al igual que el resto de seres vivos: aire, alimento, sol y, de vez en cuando, una ayuda extra. Nosotros confiamos plenamente en los abonos de Zokagreen, pues están formulados con los mejores ingredientes.

 

¿Cuáles son los bonsáis más fáciles de cuidar?

Si no tienes mucha experiencia en este mundo, pero te apetece disfrutar de la belleza de estos árboles, lo mejor es comenzar por variedades resistentes y fáciles de mantener.

Algunas consideraciones generales que te resultarán muy útiles son:

  • Los bonsáis están plantados en macetas pequeñas con poco sustrato. Esto hace que su capacidad para retener agua y nutrientes sea limitada.
  • Normalmente se riegan cada vez que lo necesitan y se añaden abonos para bonsáis cada dos semanas.
  • Necesitan luz y humedad abundantes.
  • Las variedades más sencillas son las tropicales.
  • Recuerda que los bonsáis son árboles, por lo que hay que podarlos.

Sabiendo que esas son sus características principales, ¿por qué especies podemos empezar?

 

Bonsáis para principiantes

No te compliques con especies raras o difíciles, opta por aquellas que mejor se adaptan a las condiciones de tu vivienda, a tu estilo de vida y a los cuidados que vas a poder proporcionarles:

  • Olivo: si en tu caso vas a tenerlo fuera, este bonsái es perfecto. Al igual que el olivo regular, vive mejor en el exterior y necesita sol y frío para dar su fruto, las olivas. Se trata de un árbol de hoja perenne que crece lento pero constante. La rama de olivo simboliza la paz y la victoria.
  • Ficus: es uno de los favoritos de los principiantes por su sencillo mantenimiento. Este árbol originario del sudeste asiático, es interior, de hoja perenne y raíces aéreas. Es muy resistente y le gusta estar en zonas de luz natural, protegido del frío. Pide abundante agua en verano y moderada en invierno.
  • Olmo chino: este versátil y resistente árbol es, además, muy económico, perfecto para iniciarse en el arte del cultivo. Le gustan la luz natural y el riego abundante en verano. Suele trasplantarse cada dos años, en primavera, a una maceta de mayores dimensiones.
  • Segretia: originario de Asia central y de algunas regiones de América del Norte, esta ramnácea da unos pequeños frutos negros muy llamativos. Le gusta el ambiente cálido y precisa bastante riego en verano y moderado en invierno. Conviene trasplantarla cada dos o tres años antes de la primavera.
  • Olmo japonés: si antes te presentábamos al olmo chino, ahora es el turno del japonés. Conocido como zelkova, este árbol originario del norte de Japón, también puede estar en el exterior por su gran resistencia.

 

¿Qué herramientas necesito para cuidar un bonsái?

Como puedes imaginar, existen tantos utensilios y gadgets como especies de árboles hay en el mundo. 

Sin embargo, como en este artículo queremos que te inicies en el mundo del bonsáis sin grandes complicaciones, vamos a explicarte qué herramientas básicas necesitas:

  • Tijeras especiales para bonsáis
  • Tijeras de podar
  • Vaciadora
  • Tenaza de Jin
  • Cortaalambres
  • Podadora de raíces
  • Regadera
  • Abono especial
  • Antiplagas

 

Existen kits de herramientas para iniciación muy fáciles de encontrar y a muy buen precio, te recomendamos echarles un vistazo. Si esto lo combinas con alguna de las especies de bonsáis más fáciles de cuidar, tendrás un precioso árbol durante mucho tiempo. ¿Por cuál de ellas te animas a comenzar?

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